

Se salvaron de las aguas, esperemos que alguno tenga un destino glorioso y salve a muchos más.
Diapositivas a color, aparte de caro es complicado, pero la verdad el color en Velvia tiene algo que no tienen las digitales, incluso las de calidad. Creo haber dicho que no tomaría más, y un par de carretes estuvieron sin revelar desde el verano pasado, por fin pude enviarlos y la verdad el resultado hace que piense en volver a tomar alguna, a pesar de todas las complicaciones. Tuve que andar un buen trecho para llegar al silo pintado de color tan llamativo, un guarda con aspecto de pocos amigos salió para decirme que no tomara fotos, así que de prisa y corriendo creo que capturé lo que quería aunque no pude concentrarme mucho.
De camino hacia el silo el camión de bomberos recién lavado y listo para pasar revista, ahí no les importó el que fotografiara.
Bajando la calle Gran Soviética una puerta dorada da paso a la iglesia de la Trinidad, al darle el sol de lleno a la puerta desaparece el sostén de los pies y parece que estemos en las nubes, una de las doce puertas del cielo.
Antes de llegar a la muralla y en una loma la imponente catedral, aunque esta toma es de la entrada trasera en reparaciones.
La escalera que baja de la catedral a la calle principal.
Vehículos soviéticos, fotos tomadas el verano pasado en Smolensk, una ciudad provincial que dejó un recuerdo muy tierno y agradable.
Una fecha que no se recuerda a menudo, no interesaba, aunque quién sabe ahora, gracias al elefante africano y los errores de la monarquía puede ser que empecemos a recordarla. Este reino de cuento va camino de convertirse en reino de chiste, con un monarca más republicano que los aborregados súbditos. Por suerte este fin de semana tendremos nuestra batalla incruenta más esperada, todo un Madrid Barça para decidir una liga muy peleada y para que nos ocupemos de lo importante.
Me he tropezado casualmente con el concepto de seisachtheia -en castellano sonaría más como seisajzeya- en un artículo que habla sobre Grecia y la inmerecida reputación de golfos gandules que los países del norte nos están endosando a los del sur de Europa, con acrónimos como 'cerdos-PIGS' pensados por algún ideólogo -por no decir algo más serio- que dice Falklands y no Malvinas.
El artículo versa sobre ¿quién le debe a quién? según parece los nazis obligaron a la Grecia ocupada a prestar 'voluntariamente' al tercer reich una cantidad de dinero que a precios actuales y con interés adquirido del 3 por ciento anual se elevaría a 80 mil millones -80 millardos, odio la palabreja- de los actuales dólares, lo que por poco menos equivale a la deuda que está llevando a ese país tan desconocido a pesar de todo, a la ruina y la esclavitud.
Para no dejarnos confundir con la avalancha de desinformación, creo que viene bien hablar de Solón, la eliminación de la esclavitud por deuda y conceptos que aunque parezcan de helenismo clásico son de mucha actualidad. Y si, creo que tenemos mucho más en común con los Helenos -y a mucho orgullo- que con los cometuercas del norte. Brindaré con buen vino, aceite de oliva y naranjas en invierno, igual que en Grecia. Mientras tanto en el norte, que tomen laxantes, parece ser que lo necesitan.
Y me envía la foto de la iglesia de Gostevo que visitamos este verano. Ya puse una nota con unas panorámicas, y le comentaba a Andrey que vamos de paso un instante por tanto sitio maravilloso como hay en el mundo, por lo que impresiona ver los lugares en los que hemos estado en una estación diferente. He estado revisando el material de este verano, y he encontrado varias fotos que no pasaron la primera criba, pero que ahora las veo desde otro prisma y que pondré en la siguiente nota.
Foto Andrey Stаsyuk.

¿Cómo se consigue un ambiente tan tenebroso, con esta abundancia de luz?
Es mucho lo que me sugiere un barco al zarpar, los que van a bordo tensos y aliviados al mismo tiempo, los que se quedan, evocando la aventura y sitios lejanos por poco atractivos que puedan ser los muelles industriales.
¿Quién sigue a quién, el amo al perro o el perro al amo? Más vale tarde que nunca, pero las tres tomas de esta nota están tomadas con un Summicron 50, parece ser que algo especial tiene, sobre todo a contra luz.
Por último, ellos y nosotros, aunque no se lee lo escrito en la pared, cuando los tiempos aprietan en vez de mirar a los de arriba nos hacen mirar a los de abajo, la culpa no es de los banqueros ni de las agencias de calificación ni de los especuladores, son los de abajo quienes tienen que expiar las culpas de los de arriba.
Lo primero que se me ha ocurrido al pensar en el siglo XX ha sido aquello de 'un despliegue de maldad insolente' del tango Cambalache que tantos han interpretado. Pues desde aquí un recuerdo al Ché Alejandro en la lejana Terranova, tal vez algún día podrá explicarme con detalles algunos matices que se me escapan, tanto en adjetivos como personajes. Y mientras tanto a esperar que el XXI no nos haga extrañar el anterior.
Nos hemos enterado todos, nos han dado una pequeña rendija para que de lejos veamos como 'se la montan' los nacidos, crecidos, muertos y enterrados en el privilegio, ese buen vivir que relaja la cavidad bucal para pronunciar las vocales de manera tan distendida.
Coches, joyas, lujos de todo tipo, y huevas de pescado antidiluviano, como si el derecho al privilegio no solo se proyectase desde un presente entre algodones a un futuro incierto, sino también la afirmación y confirmación de su permanencia eterna en el tiempo, pasado, presente y futuro. Así van las cosas en el reino, bancarrota total, se persigue a los mensajeros, se escabullen los privilegiados por designio del dedo divino.
Y mientras tanto, las espaldas que aguantan el peso de tanto capricho inútil, infantiloide y descerebrado, pues a comer las huevas que pescan con sus manos, que son el verdadero caviar, el caviar del pobre eterno, desde los tiempos del esturión. ¡Que viva Valencia!, amiguito del alma, y cien gramos de caviar para navidad señor bigotes.
Hemos llegado, y poco a poco fluirá como no deja de fluir el tiempo. A pesar de tanto pronóstico -tal vez realista- es de esperar que traerá un poco de todo, esperemos que al final y como cosa más importante podamos contarla con salud, y segundo, disfrutar más cosas buenas que no tan buenas. Es de esperar que tengamos un hombro en donde apoyarnos al subir la cuesta, porque de eso si que no hay duda, será cuesta arriba. Espero que la pareja sencilla por una de las pocas calles del pueblo que se salvó del ladrillazo, sea un buen presagio para este año, amor, apoyo, salud, sencillez, ¿Qué más podemos pedir?. Bueno no es el beso de Doisneau, pero a mi me inspira casi más que la perfección de la juventud dorada en París. Salud a todos en este año.