
El Zócalo en la ciudad de México más que a una maleta se asemeja a un baúl, una extraña colección de objetos, religión con la catedral, la religión moderna del fútbol durante el campeonato mundial de Suráfrica, las tiendas de los huelguistas de la compañía de electricidad y no podía faltar, en casi todas las tomas aparece -muy estudiado el sitio- el reclamo de esa bebida símbolo de los tiempos que corren.
En otra esquina del Zócalo, el sincretismo religioso, se salvaron esos negativos históricos como por arte de magia o brujería.
El otro símbolo que aunque de origen alemán tiene mucho de mexicano, el último salió de la fábrica de Puebla, el escarabajo taxi, al que los mexicanos llaman Vocho.

