lunes, junio 04, 2012

Temporada

Ya está aquí, ansiada por muchos y temida por los lugareños que no dependen de ella. La playa, que el resto del año es para gaviotas y paseantes reflexivos, ahora se convierte en la plaza del mundo.


Aparecen las lolitas, con piernas largas y ganas de mostrarlas, para alegría visual de primavera tardía, el que vive aquí termina acostumbrándose y el espectáculo deja de impresionar, es cuestión de días.


Se nota la crisis, la primera escultura de arena me consta no rindió los esperados frutos a sus constructores, talvez no eligieron el lugar adecuado por no tener que trabajar demasiado acarreando arena.


Turistas ingleses que parece ser quieren copiar a sus antiguos colonizados, los kiwis de Nueva Zelanda, con tatuajes tan amplios como incomprensibles, por lo menos para mi.


El escarabajo de arena demostró ser mucho más perecedero que el buen vocho mexicano, la nostalgia es para el otoño, pero también se puede sentir en primavera.

No hay comentarios: